Salvó su vida de milagro: entrenaba en el gimnasio y fue atacado a balazos por su exsuegra

Daniel Blanco salvó su vida de milagro. Ayer, cuando entrenaba en un gimnasio de Rafael Castillo, en La Matanza, fue atacado a balazos por su exsuegra. La víctima, de 32 años, sufrió una herida de bala en su izquierdo, pero se encuentra fuera de peligro. La agresora, de 65, tendría problemas psiquiátricos.

Así lo informaron a LA NACION fuentes policiales. El ataque, que ocurrió ayer a las 19.13, quedó registrado por las cámaras de seguridad del gimnasio.

Según las imágenes, cuando Blanco y otras personas entrenaban, ingresó la agresora, solo identificada como S. G., y comenzó a disparar.

“Si mediar palabra alguna, S.G comenzó a disparar contra su exyerno, que comenzó a correr por el gimnasio para intentar evitar ser alcanzado por los proyectiles. Un proyectil impactó en el brazo izquierdo de la víctima”, explicó una fuente policial.

La víctima fue trasladada al Hospital General de Agudos Doctor René Favaloro, situado en Rafael Castillo. Se encuentra estable y sin riesgo de vida.

Según las filmaciones, la mujer habría disparado más de diez veces. “La expareja de la víctima contó que su madre le echaba la culpa de la muerte de su hijo, quien falleció por causas naturales. Pero S. G., que tendría problemas psiquiátricos, decía que su hijo había muerto por haber consumido pastillas para quemar grasas que le había dado Blanco”, agregaron las fuentes consultas.

Tras el ataque, la agresora, sin decir nada, se retiró del gimnasio y se subió a un auto para irse de la zona.

En declaraciones a la agencia de noticas Télam, Alejandra Blanco, hermana de la víctima, sostuvo que “la agresora es la exsuegra de Daniel, que fue directo a matarlo”.

Además, dijo que la mujer “está obsesionada” con su hermano debido a la muerte de su hijo, quien había establecido una amistad con Daniel y entrenaban juntos.

”La agresora culpa a mi hermano de la muerte del hijo, ya que entrenaban juntos y lo acusa de suministrarle anabólicos”, afirmó.

En el caso tomó intervención la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 9 de La Matanza y la Comisaría Este 1a. de La Matanza. El hecho se investiga como abuso de arma y lesiones.